Cómo ser un Homebody sin culpa… y con estilo
- Stephany Seijas
- 28 may
- 2 Min. de lectura
En un mundo hiperconectado donde estar ocupado parece ser la norma, elegir quedarse en casa a menudo se ve como sinónimo de flojera o antisocialidad. Pero ser homebody alguien que ama estar en casa no es una renuncia al mundo, sino una forma distinta de habitarlo.
🌿 Redefiniendo el placer de estar en casa
Ser homebody es elegir el silencio sobre el ruido, la calma sobre la prisa. Es entender que el hogar no es solo un espacio físico, sino un estado de ánimo. Y si lo pensamos bien… ¿no deberíamos todos aspirar a que nuestra casa sea el lugar donde más a gusto nos sentimos?
Aquí te dejamos algunos tips para que el tiempo en tu casa sea de calidad y que al llegar, te encuentres no sólo con un espacio físico sino un refugio esencial para recargarte.

🛋 1. Tu casa, tu refugio
Haz de tu hogar un espacio que te represente. No necesitas grandes reformas: una lámpara cálida, una manta suave, libros a la vista, una vela con aroma a sándalo. Detalles que te abracen al llegar.

🫖 2. Abraza los rituales lentos
Preparar tu café o té con calma, leer al sol, escribir a mano, regar tus plantas. Los pequeños gestos diarios, cuando se hacen con presencia, tienen el poder de reequilibrarnos.

🧘♀ 3. El tiempo contigo no es tiempo perdido
Ser homebody no significa estar solo por obligación, sino por elección. Es tener la libertad de decir “hoy no salgo” sin culpa ni excusas. Es saber que no necesitas estar en todos los planes para pertenecer.
🎨 4. Vuelve a lo esencial
Practica hobbies que te conecten contigo: dibujar, ordenar, hornear, bordar, redecorar un rincón. Escuchar tu música preferida, pero escucharla de verdad, sin interrupciones, procurando que no sea desde un dispositivo donde puedan llegarte notificaciones, que sea tu hogar el mejor escenario para reencontrarte con lo que te gusta sin presión externa.

❤ 5. No necesitas justificar tu calma
Vivimos en una cultura que premia la exposición constante. Pero el descanso y el silencio también son formas de resistencia. No tienes que explicarle a nadie por qué prefieres una tarde en casa antes que otra salida.

¿Esto quiere decir que serás una persona antisocial que no sale de su casa?
La respuesta es no, más bien, hacer de tu hogar un lugar donde puedas invitar a tus seres queridos, familiares o amigos a compartir un momento íntimo es una de las mejores y más memorables experiencias. Desde preparar una comida deliciosa, hasta disfrutar de una velada con buena música son ejemplos de poder disfrutar de ser un “homebody profesional” y a su vez compartir esa experiencia con los demás lo hace más gratificante.

Ser homebody es un arte
Y como todo arte, requiere conciencia, intención y amor propio. No es cerrarse al mundo, sino abrirse a una versión más amable de él… desde el lugar más íntimo: tu casa.
¿Y tú? ¿También disfrutas quedarte en casa sin culpa?

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